Una mañana con el historiador José Manuel Abel Expósito en la Iglesia de San Xinés de Padriñán por María Riveiro

 

“Aquí las paredes hablan mucho”

 

Una mañana con el historiador José Manuel Abel Expósito en la Iglesia de San Xinés de Padriñán por María Riveiro.

 

 

La Iglesia de San Xinés de Padriñán, sita en el corazón del pueblo de Sanxenxo, es uno de los pocos vestigios que todavía se conservan de los tiempos más primigenios de esta localidad.

Son muchas las leyendas que engalanan su historia, asegurando incluso que fue trasladada desde Aldariz a finales del S.XVII.

Su estilo arquitectónico es conocido como “estilo marinero”, característico de las órdenes mendicantes de los S.XIV al S.XVI., y en la actualidad, en este templo se venera a la Virgen del Carmen, a San Xinés y a Santa Rosalía de Palermo.


 

Sin embargo, hoy me he reunido con el historiador José Manuel Abel Expósito a las puertas de este templo, para conocer algo más acerca de su historia y del descubrimiento de la antigua capilla de Nª Sra de la Soledad (actualmente de la Virgen de los Dolores), y son muchos los datos históricos que se ven desacreditados gracias a los últimos estudios realizados.

José Manuel comienza hablando de los orígenes de la Iglesia. Nos cuenta, por ejemplo, que se trata de un edificio renacentista de principios del S.XVI, que probablemente sustituyó a un templo todavía más antiguo. Por lo tanto, ni su estilo arquitectónico es el “Gótico mariñeiro”, ni la iglesia estuvo nunca ubicada en Aldariz.

El origen de la leyenda de Aldariz, según José Manuel, puede deberse a unos textos que hacían alusión al traslado al templo de San Xinés, de los restos de un priorato situado en la zona, que dependía del Monasterio de la Armenteira.

José Manuel se pasa un buen rato hablando sobre lápidas, imaginería, arcos… Conoce la historia de las familias que levantaron cada capilla del templo. Me explica cómo era la antigua estructura de la iglesia y cómo se fue construyendo. Incluso me aclara que antiguamente el interior de la Iglesia era policromado.

 

Y al fin llegamos a la Capilla de Los Dolores (situada a mano derecha en el primer tramo de la nave).

La fundación de la capilla, según José Manuel, se sitúa en la segunda mitad del SXVII, tratándose de una capellanía de fundación de la casa de la Maza.  

Como ya sabemos, pasó gran parte de su vida tapiada, y fue recuperada en el año 1012, al sustituir el antiguo confesionario.

Se trata de una poco común obra pictórica en la que destacan los cuadros de la moldura del arco, con motivos de la Pasión y los Dolores de la Virgen María. En la parte central una logia con columnas salomónicas y otros símbolos que rodearon el proceso seguido contra Jesús de Nazaret. retablo de la capilla de los dolores

Todo el conjunto nos recuerda según  José Manuel, a los retablos de “Dolores” que se generalizaron a partir del S.XVI., basados en “La Dolorosa de Rembrant”.

Además, en el retablo podemos ver dos inscripciones que definen la consagración de la capilla:

* “NON RST SUOS USIS CUT DOLOREUS”, traducido por José Manuel como “ASUMIÓ SUS DOLORES COMO SI FUERA EL SUYO PROPIO”. Se trata, según el historiador, de un lema propio alusivo al 7º dolor de la Virgen.

* “STA. MDR. MARÍA DOLORSA”

Capilla de los Dolores Sanxenxo

 

 

-Pero… ¿Por qué se tapió?- Le pregunto.


José Manuel me explica que disponer de una capilla conllevaba pagar una renta a la Iglesia, que ésta utilizaba para sostener el culto, la manutención de los sacerdotes….

La casa de La Maza, a través de sus sucesivos enlaces matrimoniales, se va alejando de su origen y se descuidan estas obligaciones. Y es por ello por lo que se retiran los derechos patrimoniales y la capilla pasa a manos de la feligresía en general. Sin embargo, ante la imposibilidad de poder mantenerla económicamente se opta por tapiarla.”

Yo observo los restos de policromía, y me intereso finalmente por el estado de las pinturas y qué medidas se tomarán de cara a su conservación. 

 

José Manuel, ante la pregunta, me comenta que la apertura del retablo y el estudio histórico del mismo se llevaron a cabo gracias a ayudas voluntarias. “Ahora haría falta un tratamiento para restaurar y fijar la pintura, pero no hay fondos. Y es una verdadera pena porque no se conservan muchos retablos pictóricos.”